Perfil / Javier Milei recibirá en noviembre a J.D. Vance, el vicepresidente de los Estados Unidos
Por pedido de Washington, J.D. Vance se encontrará con Milei en la Casa Rosada. Desde el Gobierno aclararon que todavía no hay un programa definitivo para la estadía.
La Casa Rosada confirmó la visita del vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance,, que se enmarca en una gira por la región. La reunión con Javier Milei será en la Casa de Gobierno, pero el cronograma completo aún no está definido.
Los dos dirigentes ya habían compartido un encuentro cara a cara. En octubre de 2025, Javier Milei viajó a Washington para una visita oficial a la Casa Blanca, donde fue recibido por Donald Trump y estrechó la mano de J. D. Vance, en lo que significó el primer contacto directo entre el mandatario argentino y el vicepresidente estadounidense.
El antecedente más cercano de una visita de este nivel a la Argentina se remonta a abril de 2017, cuando Mike Pence llegó al país y fue recibido por Mauricio Macri, entonces presidente, en la Quinta de Olivos. Desde entonces, ningún vicepresidente norteamericano había pisado suelo argentino.
Vance nació en una familia de clase trabajadora en Middletown, Ohio, y se crió junto a su hermana con sus abuelos, ya que sus padres atravesaban problemas de adicción. Su historia es la de muchas familias blancas del Medio Oeste golpeadas por la caída de la industria, el mismo electorado que se identificó con el MAGA y el proteccionismo de Trump. Su autobiografía, un best-seller de 2016, fue calificada por The New York Times como uno de los mejores libros para entender el triunfo del republicano.

Pasó por los Marines, con los que estuvo en Irak como corresponsal de combate en 2005, y luego estudió ciencias políticas y filosofía en la Universidad Estatal de Ohio y derecho en Yale. Trabajó en un bufete, se vinculó al sector tecnológico en San Francisco y en 2016 volvió a Ohio para crear una organización social, que sus opositores acusaron de ser una plataforma para sus ambiciones políticas. En 2022, con el respaldo de Trump, ganó la interna republicana y después se impuso al demócrata Tim Ryan por 53 % a 47 % en la elección por el Senado.
Su relación con Trump no siempre fue cercana. Durante sus primeros años en la vida pública lo criticó con dureza y llegó a decir que temía que llevara a la clase trabajadora blanca «a un lugar muy oscuro». Con el tiempo giró hacia las posturas más radicales del trumpismo, como su rechazo al aborto y al matrimonio igualitario, y se convirtió en un firme aliado del presidente, incluso votando en contra de la ayuda a Ucrania.
