1 octubre 2026

infobae / Hernán Lacunza: «Técnicamente estamos en recesión, el Gobierno lo niega y eso me desalienta»

images (14)

El candidato presidencial del PRO almorzó en Mar del Plata con 25 empresarios en el marco del 62° Coloquio de IDEA y habló con Infobae sobre qué continuaría y qué cambiaría del modelo económico actual.

Hernán Lacunza se movió con comodidad entre las mesas del 62° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) en Mar del Plata. Este jueves al mediodía, el candidato presidencial del PRO almorzó en Sarasanegro —uno de los restaurantes de referencia de la ciudad costera— junto a 25 empresarios, en un encuentro donde la conversación giró alrededor de la macroeconomía, el empleo y los desafíos del próximo mandato presidencial.

El contexto del Coloquio este año fue particular. La convocatoria política resultó acotada: del oficialismo participó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, mientras que dirigentes como Diego Santilli —cuya presencia se había especulado— optaron por sumarse a la Argentina Week que el presidente Javier Milei encabezó en París. El evento quedó dominado, entonces, por el mundo empresario.

En los pasillos, el consenso se repetía con pocas variaciones según el sector o el tamaño de la compañía: lo que no puede tocarse, independientemente de quién gane en 2027, es el rumbo macroeconómico. Superávit fiscal, estabilidad, respeto a los contratos y a las instituciones aparecieron como las condiciones que los empresarios consideran innegociables para cualquier gobierno que llegue.

En ese marco, Lacunza —que se mostró abierto al diálogo con los participantes del evento— habló con Infobae. El exministro de Economía durante el gobierno de Mauricio Macri repasó qué continuaría y qué cambiaría del modelo actual, cómo reactivar una economía que considera en recesión técnica y cuál es su diferencial de cara a las elecciones presidenciales.

coloquio ideaEl 62° Coloquio de IDEA reunió a empresarios y dirigentes en Mar del Plata con una baja convocatoria política (IDEA)

El PRO va a las elecciones de 2027 con Lacunza como candidato confirmado

Lacunza viene de ratificar públicamente su candidatura presidencial y su postura de que el PRO debe competir separado de La Libertad Avanza en 2027. “Hay que ofrecerle a la sociedad alternativas”, sostuvo semanas atrás. En el Coloquio, esa definición ya era un dato instalado entre los empresarios y participantes que compartieron el evento con él.

—¿Qué continuaría y qué cambiaría de este modelo?

— Continuaría con el equilibrio fiscal a rajatabla, con no emitir —no hay maquinita de la felicidad, no se puede financiar el Estado con emisión— y con el proceso de apertura al mundo, tanto en el canal comercial como en el financiero. ¿Qué cambiaría? Creo que hay que reconstruir capacidades del Estado para hacer obra pública. No es esto o Lázaro Báez. En el medio se puede hacer lo de Guillermo Dietrich: obra sin corrupción. También hay que tener una atención del sector productivo más amplia, que no sea nada más que Vaca Muerta, energía, minería y agro —tiene que incluir construcción, industria y comercio—. No hay una Argentina de 47 millones de habitantes sin industria, por desarrollo desparejo. La gente no se va a mudar de Lomas de Zamora a Neuquén. Así que hace falta otro tipo de política productiva. Y las pruebas PISA dejaron en claro cuál es nuestra situación en calidad educativa. Solíamos tener esa ventaja y se perdió. Hay que ponerse a trabajar en eso.

—El Gobierno está en pleno proceso de privatización de la obra pública. ¿Cómo lo haría usted?

— Siempre con fondos públicos. La pueden ejecutar privados, pero se paga antes o después con recursos del Estado. Hay obras que son concesionables porque se puede cobrar un peaje; hay otras que no —agua corriente, agua potable, cloacas—, esas no van a tener una concesión. Y todo eso hace falta. Primero tardaron tres años en concesionar, o sea, no estaban los planes originalmente, y eso tarda como un año en llevarse adelante. Así que hay que recuperar capacidad presupuestaria. Para eso hay que crecer. Ahora estamos entrando en una recesión: el segundo trimestre dio una caída, el tercer trimestre seguramente también va a dar una caída.

—¿Eso es técnicamente una recesión?

— Técnicamente sí. Y el Gobierno lo niega, lo cual me desalienta un poco la expectativa. La recaudación está cayendo porque la actividad industrial, manufacturera y de comercio está bajando.

—¿Cómo se puede reactivar eso?

— Se puede hacer un RIGI para la construcción, por ejemplo, que es un sector muy postergado, muy mano de obra intensivo, genera mucho empleo en zonas urbanas. Se puede terminar de levantar el cepo para que haya más inversión de empresas. Se puede hacer un pacto fiscal con los gobernadores para que todos nos pongamos de acuerdo en bajar los impuestos más distorsivos, como ya se hizo en 2017. Hay cosas para hacer. Hay que tener el diagnóstico y la voluntad política de hacerlo.

(Infobae en Vivo)El economista y precandidato presidencial del PRO almorzó con 25 empresarios en Sarasanegro y se mostró como el único dirigente de peso opositor que ya se lanzó a la carrera electoral de 2027

—¿Cuál es el rol que le daría al sector energético? ¿Se puede depender únicamente de eso?

— Es un gran proveedor de divisas, un elongador de una nueva oportunidad. Pero los argentinos tuvimos mil oportunidades: la pampa húmeda también era una oportunidad y la malgastamos. La energía puede ser una nueva pampa húmeda, o la minería el día de mañana. El desafío es que todas las divisas que se generen con eso —que son privadas— se queden en el país voluntariamente, no por un cepo, y se queden porque hay más oportunidad de inversión. Hoy muchos de los dólares que genera la energía se van al ahorro, al turismo al exterior. Sirve siempre y cuando quede acá porque conviene: porque hay una moneda, la inflación es baja, la tasa de interés es positiva. Ese es el desafío del próximo mandato.

—¿Cómo se ve de cara a las elecciones del año que viene?

— No hay contrincantes. No hay nadie en la pileta. Yo soy Charly García: me tiré por vos. Los demás están mirando la temperatura del agua. Mi diferencial es la idea del desarrollo integral, que tiene que comprender tanto la estabilidad económica y la previsibilidad como el costado social y el empleo. No me importan los perdedores porque soy buena persona: me importan porque si no, los procesos de desarrollo se abortan. Lo vimos mil veces. Y no hay falso dilema entre apertura y vivir con lo nuestro. En el medio hay alternativas. No es obra pública cero o Lázaro Báez. No es deuda de USD 6 millones que no se puede pagar o crédito cero como con Alberto Fernández. Hay que poner semáforos para prevenir la velocidad, pero para que no nos vayamos a la banquina.

—¿Cuál cree que es su diferencial?

— La tarea de un presidente es unir. Desde el más fanático adepto hasta el más acérrimo adversario. “La grieta es una catástrofe”, dijo Luis Lacalle Pou, y creo que eso también marca una diferencia.

Lacunza viene planteando desde hace meses que la economía muestra luces y sombras: reconoce la mayor estabilidad nominal —inflación más baja, dólar más previsible— pero advierte que esa estabilización no alcanza cuando el foco pasa del control de precios al poder adquisitivo y al empleo. En ese diagnóstico coincidió, en buena medida, con lo que los empresarios del Coloquio plantearon en privado: que lo conseguido hay que sostenerlo, pero que construir sobre esa base requiere algo más que equilibrio fiscal.