29 abril 2026

a24 /El Gobierno captó USD 700 millones en deuda y avanza en su plan para pagar la deuda

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El Gobierno captó 700 millones de dólares en deuda, avanzando en su plan para afrontar vencimientos.

El Gobierno de Javier Milei logró captar otros USD 700 millones en una licitación de deuda considerada clave, mediante la emisión de dos bonos en dólares, al tiempo que adjudicó $8,11 billones en instrumentos en pesos sobre ofertas por $9,19 billones. El resultado implicó una tasa de renovación del 102,15% frente a los vencimientos del día.

El Tesoro colocó deuda en dólares y pesos y logró renovar más del 100% de los vencimientos. (Foto: archivo).

El Tesoro colocó deuda en dólares y pesos y logró renovar más del 100% de los vencimientos. (Foto: archivo).

La operación combinó distintos instrumentos, desde letras capitalizables en moneda local hasta bonos en dólares. En ese esquema, los Bonares AO27 y AO28 concentraron la mayor atención del mercado.

El eje de la colocación estuvo en estos dos títulos. El AO27, con vencimiento el 29 de octubre de 2027, fue adjudicado por USD 350 millones con una TIREA del 5,16%, equivalente a una tasa nominal anual de 5,04%. En tanto, el AO28, que vence el 31 de octubre de 2028, también captó USD 350 millones, aunque a una tasa más elevada: 8,77% de TIREA (8,44% TNA), lo que reflejó la mayor exigencia de los inversores por el plazo adicional. En ambos casos se observó una suba leve respecto de la licitación anterior.

Además, la Secretaría de Finanzas habilitará este miércoles hasta las 13 una segunda vuelta exclusiva para estos dos bonos, al mismo precio de corte definido en la subasta principal, con un cupo adicional de USD 100 millones por cada uno.

Los vencimientos de julio

Federico Furiase, secretario de Finanzas, es quien conduce la estrategia de colocaciones del equipo económico. En los últimos días, el Gobierno decidió ampliar el margen de emisión de bonos en dólares en el mercado local, con el objetivo de acelerar la acumulación de divisas de cara a los vencimientos por USD 4.300 millones previstos para comienzos de julio de 2026.

Hasta la semana pasada, el límite para los Bonares en la primera rueda era de USD 150 millones por título. Con el nuevo esquema, ese tope se incrementó en USD 200 millones por instrumento, elevando el potencial de colocación a USD 900 millones por licitación, sujeto a la demanda del mercado.

A diferencia de colocaciones anteriores, en esta oportunidad no se mantuvo la tendencia a la baja en las tasas. El Bonar 2027 había iniciado su recorrido con USD 250 millones adjudicados al 5,74% y luego logró reducir su costo al 5,45% en la segunda ronda. Más adelante captó USD 247 millones, mientras que el Bonar 2028 debutó con USD 184 millones. En la licitación previa, ambos habían sido colocados por USD 250 millones cada uno, con tasas del 5% y 8,20%, respectivamente.

Los pesos

En el tramo en pesos, el Tesoro optó por no expandir la liquidez, al considerar que el nivel actual de tasas resulta adecuado. Con esta estrategia, se busca absorber parte de los pesos emitidos por el Banco Central para la compra de reservas y, al mismo tiempo, ordenar la cantidad de dinero en circulación para evitar presiones sobre la inflación y el tipo de cambio.

Dentro de los instrumentos en moneda local, la LECAP con vencimiento el 12 de junio de 2026 concentró más del 60% del total adjudicado, con $4,94 billones a una tasa efectiva mensual del 2,10%, equivalente a una TIREA del 28,32%.

El resto se distribuyó en otros títulos. El bono ajustado por CER a septiembre de 2028 recibió $1,04 billones con una TIREA del 8,41%, mientras que el bono TAMAR a agosto de 2028 captó $1,03 billones con un margen de 6,90% sobre esa referencia. A su vez, el bono dual CER/TAMAR +3% con vencimiento en junio de 2029 fue adjudicado por $0,95 billones a una TIREA del 7,31%. En el segmento más corto, el título dólar linked a junio de 2026 sumó $0,16 billones con una TIREA del 2,52%.

Pago de la deuda

El plan financiero para cubrir los próximos vencimientos en moneda extranjera contempla reunir hasta USD 10.000 millones sin recurrir a los mercados internacionales. Ese monto permitiría afrontar pagos a acreedores privados previstos para julio de 2026, así como para enero y julio de 2027, que en conjunto rondan los USD 9.000 millones.

En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, avanza en negociaciones con organismos internacionales para reforzar esa estrategia. En sus gestiones en Washington, buscó cerrar un esquema de financiamiento con respaldo del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo por un total de USD 2.550 millones.

El Banco Mundial aportaría garantías por USD 2.000 millones y el BID otros USD 550 millones. Estos respaldos apuntan a facilitar la refinanciación de deuda, mejorar las condiciones de acceso al crédito y promover la participación de inversores.

Según estimaciones oficiales, la tasa para este esquema se ubicaría entre 5,5% y 6,5% anual a seis años, por debajo del costo que implicaría emitir deuda en el exterior, donde el riesgo país obligaría a convalidar tasas superiores al 9%.

En relación con los próximos vencimientos de Bonares y Globales, el Gobierno deberá afrontar pagos semestrales por USD 4.300 millones, de los cuales USD 3.000 millones corresponden a capital que se buscará refinanciar, mientras que los intereses, por unos USD 1.300 millones, se cubrirían con el superávit primario.

La estrategia oficial también incluye licitaciones en el mercado local por hasta USD 4.000 millones utilizando los bonos AO27 y AO28, que se colocan de manera quincenal con tasas que oscilan entre 5% y 8,5%.

A eso se sumarían entre USD 3.000 y USD 4.000 millones adicionales derivados del esquema con el Banco Mundial. De esta manera, el equipo económico proyecta reunir cerca de USD 8.000 millones para cubrir pagos por USD 3.000 millones en julio, otros USD 3.000 millones en enero de 2027 y contar con un remanente de USD 2.000 millones.

El objetivo final podría alcanzar los USD 10.000 millones si se concretan ingresos por la venta de activos estatales. El Gobierno prevé que esos recursos provenientes de privatizaciones se materialicen principalmente en la segunda mitad de 2026, en el marco de las empresas incluidas en la Ley de Bases.