iProfesional / La City hoy no piensa en el dólar: acciones, bonos y CEDEAR recomendados para invertir en febrero
El mercado viene de un enero en el logró consolidar precios, absorber toma de ganancias y validar un nuevo piso de valuaciones. Qué se espera este mes.
Los ahorristas se encuentran ante un escenario de calma cambiaria, con un riesgo país en descenso -ya por debajo de los 500 puntos básicos- y un Merval que avanzó más de 5% en enero.
A este escenario se suma que 2026 comenzó con un nuevo esquema cambiario, basado en bandas de flotación para el dólar mayorista, en el que el Banco Central no interviene de manera directa y que ahora se ajusta en función de la inflación de dos meses atrás (t-2).
La calma en el mercado también se sustenta en la compra de reservas por parte del BCRA, que se mantiene de forma continua desde el 5 de enero hasta la actualidad. En ese período, la autoridad monetaria ya acumuló adquisiciones por más de u$s1.100 millones.
«Todo eso está fortaleciendo la credibilidad del programa económico y aumentando el apetito por activos argentinos, algo que se refleja directamente en los precios», resume a iProfesional Jerónimo Bardín, jefe de Sales Trader en Balanz.
De este modo, enero dejó un arranque firme y positivo para los activos argentinos, tanto en renta fija como en renta variable, tras el fuerte rally registrado hacia el cierre de 2025.
«El mercado logró consolidar precios, absorber toma de ganancias y validar un nuevo piso de valuaciones, en un contexto de menor volatilidad relativa y con un flujo de noticias mayormente alineado con la continuidad del programa económico. Los bonos soberanos mostraron una compresión adicional de spreads, mientras que las acciones líderes volvieron a destacarse, con un desempeño heterogéneo, pero favorable en términos generales», suma Ciro Tettamanti, asesor financiero de PPI.
Por eso, sostiene que en febrero el mercado «sigue con tono positivo, pero exige disciplina en la selección de activos. No es un escenario para apostar de manera indiscriminada, por la volatilidad de episodios tanto internos como externos, sino para combinar posiciones con buen perfil riesgo-retorno y catalizadores identificables».
En ese sentido, afirma que el mes aparece como una oportunidad para ajustar carteras y profundizar la exposición de manera selectiva, combinando renta fija y renta variable, y entendiendo que el valor ya no está en «estar o no estar» en Argentina, sino en cómo y dónde posicionarse.
«Si bien los activos continúan teniendo recorrido a largo plazo, en el corto podemos llegar a tener cierta toma de ganancias en el marco de un mercado alcista«, concluye Soledad López, gerenta de Rava Bursátil, a iProfesional.
En este contexto, analistas indican en qué acciones, CEDEAR y bonos recomiendan invertir en febrero.
Bonos para invertir en febrero
Por el lado de la renta fija, los analistas siguen recomendando bonos en dólares y en pesos, en especial, los ajustables a la inflación (CER).
«Para inversiones de renta en pesos, vemos atractivo en los bonos ajustables con CER, teniendo en cuenta que se espera una inflación más alta por más tiempo, debido a que las estimaciones de enero dan entre 2,3% y 2,6%», detalla López de Rava.
En este segmento, se queda con el bono del Tesoro nacional que ajusta por CER (Boncer), que vence el 9 de noviembre de 2028 (TX28). «Es un bono con buen volumen operado y rinde CER más 8% anual», agrega.
«En el universo de bonos en pesos, las últimas licitaciones del Tesoro confirmaron una demanda sólida por instrumentos a tasa fija. La licitación más reciente cerró con un rollover del 124%, llegando a convalidar tasas cercanas al 2,9% mensual, reflejando un mercado más dispuesto a extender plazos y a apostar por un proceso de desinflación gradual», aclara Tettamanti.
Por eso, para perfiles más conservadores, también afirma este experto que los bonos ajustados por CER de corto plazo, como el Bono del Tesoro nacional en pesos que vence el 31 de marzo que viene (TZXM6), «continúan siendo una herramienta válida para atravesar el mes con menor volatilidad».
También Bardín selecciona este último bono, en cuanto al manejo de liquidez, ya que «vemos valor en TZXM6, dado que nuestra inflación esperada para enero se ubica por encima del consenso de mercado (2,5% versus 2,3%)».
Incluso, este analista de Balanz aclara: «Para el resto de 2026, mantenemos una visión constructiva sobre instrumentos ajustados por CER, que consideramos que ofrecerán un mejor rendimiento a vencimiento frente a la tasa fija, incorporando, además, cobertura inflacionaria».
Y finaliza: «Tanto en bonos soberanos como provinciales y corporativos, vemos atractivo en los tramos largos de las curvas».
En tanto, dentro del segmento provincial, Tettamanti afirma que emisiones de distritos con «buen perfil fiscal», como Córdoba (CO32) o Santa Fe (SFD34), siguen funcionando como «instrumentos defensivos dentro de carteras balanceadas».
Por el lado de los bonos soberanos en dólares (hard dólar), indica este analista que «seguimos viendo valor en títulos dentro del tramo corto/ medio», como los emitidos al 2030 (AL30), 2035 (AL35) y 2038 (AE38), que «aún ofrecen primas de riesgo atractivas frente a escenarios de mayor estabilidad macroeconómica».
Así, en soberanos, Bardín recomienda al global que vence en 2041 (GD41), dado que, bajo un escenario de compresión del riesgo país hacia niveles cercanos a los 400 puntos básicos a fin de año, «este bono podría acumular retornos de dos dígitos».
Para Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, hacia febrero, «seguimos privilegiando exposición en la parte media y larga de la curva, que es donde vemos mayor potencial de compresión adicional de spreads y ganancias de capital. En particular, destacamos al bono en dólares con vencimiento en 2038 (AE38), con una TIR cercana al 9,25%, y al que vence en el 2035 (AL35), rindiendo en torno al 9%. Ambos con una combinación atractiva de duration y retorno esperado».
Y dentro de la curva en pesos, con el dólar contado con liquidación y las tasas largas relativamente estables, para perfiles agresivos, Bardín recomienda posicionarse en Boncaps (bonos capitalizables) largos.
«A pesar de que el peso se apreció más de 2,5%, consideramos que continúa siendo una alternativa atractiva apostar a una baja de tasas, en la medida en que el mercado incorpore un sendero de inflación descendente. El riesgo de movimientos cambiarios durante febrero se encuentra acotado por una política monetaria restrictiva», amplía.
Por eso, las recomendaciones puntuales realizadas por Bardín son el que vence el 30 de abril de 2027 (T30A7), el que finaliza el 31 de mayo de 2027 (T31Y7) y el que concluye el 30 de junio de 2027 (T30J7), todos con tasas nominales anuales (TNA) superiores al 36%.
En corporativos, para perfiles defensivos, Bardín recomienda a Tecpetrol 2030 (TTCDO), con cupón de 7,63% y TIR de 6,7%.
En tanto, para perfiles moderados, opta por Telecom 2033 (TLCPO), con cupón de 9,25% y TIR de 7,7%, y Vista 2033 (VSCVO), con cupón de 8,5% y TIR de 7,2%.
Para perfiles más agresivos, ve oportunidades en MSU Energy 2030, con cupón de 9,75% y TIR de 8,9%; y Edemsa 2031 (OZC6O), con menor liquidez, también del sector energético, rindiendo por encima del 10,5% y pagando un cupón de 9,75%.
Acciones recomendadas para invertir
Respecto a las acciones de empresas argentinas, los analistas continúan privilegiando a los sectores energético y financiero.
«En el mercado de acciones, el sector energético mantiene fundamentos sólidos a largo plazo, aunque en el corto su dinámica estará ligada a la volatilidad en el precio internacional del petróleo», indica López de Rava.
Para Bardín, en renta variable, sus preferencias incluyen a Central Puerto (CEPU), que «podría verse beneficiada ante una eventual reforma del mercado energético».
Y suma a Vista Energy (VIST) y Ternium (TXAR), debido a que ambas se encuentran con un «desempeño relativo rezagado frente al mercado y valuaciones atractivas como punto de entrada», y Telecom (TECO).
Desde la perspectiva de Maquieyra, las acciones «repuntaron con fuerza sobre el cierre del mes, y el índice se ubica ya cerca de sus máximos históricos, a aproximadamente un 14% de esos niveles. Aun así, creemos que sigue habiendo valor».
Por lo tanto, agrega que prefiere el sector de oil & gas, donde empresas como Vista e YPF continúan mostrando «sólidos fundamentals, apalancados en mayores volúmenes de producción y un contexto de precios internacionales favorables».
Al mismo tiempo, complementa esta estrategia con «algo de exposición» al sector bancario, debido a que «el repunte de la actividad económica debería traducirse en un crecimiento del crédito, tanto en pesos como en dólares», finaliza Maquieyra.
Dentro de este segmento, indica que observa con «buen potencial» a las acciones de Banco Macro y Grupo Financiero Galicia.
Finalmente, Tettamanti, en acciones, sostiene que mantiene una visión positiva pero selectiva.
«El sector energético continúa destacándose por fundamentos sólidos, avances en infraestructura y una menor dependencia del ciclo doméstico, con YPF (YPFD), Pampa Energía (PAMP) y Vista (VIST) como principales referencias. Estas compañías combinan generación de caja en dólares, proyectos de expansión en marcha y una exposición directa al potencial de Vaca Muerta«, puntualiza.
Como complemento, Tettamanti menciona que el sector financiero sigue ofreciendo «valor relativo», con bancos como Galicia (GGAL) o BBVA Argentina (BBAR), entre otros, que «podrían beneficiarse de una gradual recuperación del crédito, si el proceso de estabilización macroeconómica se consolida».
Dentro del universo de utilities, indica que «también comienzan a aparecer oportunidades interesantes de cara a febrero. Empresas como Transportadora de Gas del Sur (TGSU2) y MetroGas (METR) combinan perfiles defensivos, activos estratégicos y un potencial de mejora de márgenes, en un escenario de normalización tarifaria y mayor previsibilidad regulatoria, funcionando como alternativas atractivas para diversificar exposición dentro de renta variable».
CEDEAR seleccionados por expertos
Por el lado de los Certificados de Depósitos Argentinos (CEDEAR) de grandes compañías e índices sectoriales mundiales, López propone posicionarse en el mercado internacional a través del índice (ETF) de XLU (Utilities Select Sector SPDR Fund), que agrupa a las principales empresas de servicios públicos de Estados Unidos. Y suma a otro ETF, el de XLRE (Real Estate Select Sector SPDR Fund), que agrupa a empresas del sector inmobiliario.
«Son una alternativa para inversores conservadores o moderados, mientras que para perfiles agresivos vemos cierto sobrecastigo en las acciones de Netflix (NFLX) y SalesForce (CRM), ambas cotizando a valuaciones atractivas, y pueden ser adquiridos con sus CEDEAR», finaliza López.
La cartera de CEDEAR de Gustavo Neffa, economista y analista de Research for Traders (RfT), se apoya en tecnológicas de gran capitalización como Nvidia (NVDA), Microsoft (MSFT), Apple (AAPL) y Amazon (AMZN), líderes en inteligencia artificial, semiconductores y servicios digitales, ejes estructurales del crecimiento global.
Se suma exposición táctica a Bitcoin vía el CEDEAR de ETF IBIT y al consumo, combinando la expansión de Uber (UBER) con compañías defensivas de salud, como Johnson & Johnson (JNJ) y Abbott (ABT).
El bloque industrial incorpora a Caterpillar (CAT), WEG (WEGE3) y Tenaris (TS), capturando el impulso de la inversión en infraestructura, energía y manufactura pesada.
Finalmente, en bienes básicos, la estrategia refuerza cobertura ante inflación y ciclo de commodities con mineras de oro (GDX) y cobre (COPX), junto a gigantes diversificados, como Rio Tinto (RIO), BHP (BHP) y Vale (VALE).
