iProfesional / El dato clave que definirá si el dólar se calma o vuelve a tensarse: reservas, bandas y las «señales»
El dólar roza el techo de la banda y la oferta no aparece: reservas, REPO y futuros, las llaves que pueden calmar (o tensar) enero 2026, en la City hoy.
El dólar oficial opera este lunes 5 de enero a $1495, en la pizarra del Banco Nación. En el segmento mayorista, la divisa se negocia a $1475. En cuanto a los dólares financieros, el contado con liquidación se vende $1540 (+0,1%), y el MEP se ubica a $1506 (+0,2%). Por último, en el segmento informal, el blue se negocia, a $1530.
El inicio de 2026 encuentra al mercado cambiario en una zona sensible: el tipo de cambio se mueve cerca de niveles que ponen a prueba la paciencia del mercado, mientras las reservas y la disponibilidad de dólares vuelven a concentrar el debate. Con nuevas reglas que pasan a regir desde el arranque del año, la atención se desplaza hacia una pregunta concreta: si habrá dólares suficientes para descomprimir tensiones sin convalidar un salto cambiario, y qué herramientas se activarán si la oferta no acompaña.
En ese marco, el reequilibrio del mercado oficial y las señales de política económica ganan protagonismo. La dinámica entre el Tesoro y el Banco Central, la evolución de los flujos externos y el comportamiento de la demanda de cobertura —tanto en futuros como en el mercado spot— configuran un tablero donde cada movimiento pesa.
Lo que suceda en estas primeras semanas puede marcar el tono del trimestre: estabilidad con reservas que suman gradualmente, o un escenario más exigente en el que la expectativa de devaluación vuelve a tomar impulso. El mercado sabe que el margen es estrecho y que la credibilidad del esquema cambiario se pondrá a prueba desde el primer día.
Bandas que se ajustan por inflación: una nueva etapa que cambia el termómetro del dólar
Desde Ecolatina señalaron que comenzó oficialmente una nueva fase del programa económico y que, desde el viernes previo al inicio del año, las bandas cambiarias empezaron a deslizarse según la inflación pasada de noviembre (T-2). Ese mecanismo ubicó el techo en $1.529,03 y el piso en $914,78, introduciendo un sendero de ajuste automático que pasa a ser central para el mercado.
Los expertos de la consultora explicaron que el punto a seguir será cómo se reequilibra el mercado cambiario en las primeras semanas de 2026. Con el tipo de cambio cerca del techo de la banda y una oferta de divisas que no muestra señales claras de recuperación, el desafío no es solo operativo, sino también de expectativas.
Desde PPI señalaron que, en paralelo, entran en vigencia las modificaciones anunciadas por el BCRA el 15 de diciembre, que incluyen un nuevo ritmo de ajuste de las bandas y un marco general para la compra de reservas. En particular, detallaron que tanto el techo como el piso se ajustarán por la inflación de noviembre, del 2,5% mensual.
Para Ecolatina, la nueva fase no despeja por sí sola la incógnita cambiaria. Con una oferta real limitada, mantener las expectativas devaluatorias bajo control se vuelve el eje central del esquema.
Tesoro y BCRA: ventas, canjes y la ingeniería para llegar a los vencimientos
Sus analistas apuntaron que, tras el anuncio de mediados de diciembre, el Tesoro revirtió su postura en el mercado oficial y pasó a vender dólares para contener la cotización, con un techo operativo en torno a los $1.450. Con datos parciales hasta el 23 de diciembre, desde Ecolatina estimaron ventas por USD 124 millones, en contraste con las compras de la primera quincena y de noviembre.
Los expertos de la consultora explicaron que, con esa dinámica, los depósitos en dólares del Tesoro se ubicaron en USD 2.187 millones al 26 de diciembre, aunque advirtieron que podrían haberse reducido en ruedas posteriores. El elevado volumen operado el 29 de diciembre, USD 903 millones, reforzó la sensibilidad del mercado en jornadas puntuales.
Para Ecolatina, esos depósitos permiten cubrir cerca del 50% de los vencimientos del 7 de enero y podrían acercarse al 70% si se concretan ingresos por privatizaciones. Aun así, remarcaron que la dinámica final del mercado de cambios será clave.
Desde la consultora señalaron que la diferencia podría cubrirse con un REPO del BCRA de hasta USD 7.000 millones, y destacaron el canje de títulos entre Tesoro y Banco Central como una pieza clave de esa estrategia.
Futuros, posiciones short y las pistas
Desde PPI señalaron que la presión cambiaria del 29 de diciembre debe leerse a la luz del mercado de futuros. Al cierre del 30 de diciembre, el interés abierto en dólar futuro cayó a USD 5.322 millones, marcando una baja significativa frente a noviembre.
Los expertos del bróker explicaron que, asumiendo estable la participación del Banco Central, la posición short del BCRA se habría reducido de forma considerable, alejándose de los picos observados en septiembre.
Sus analistas apuntaron que este movimiento se explica en parte por una cuestión operativa: las entidades financieras no pueden aumentar su posición de contado el último día hábil del mes, lo que concentró la demanda de spot el 29 de diciembre.
Para PPI, ese factor ayuda a explicar las fuertes ventas del Tesoro, estimadas entre USD 230 y USD 300 millones, sin que ello implique un cambio estructural en la oferta de divisas.
¿Empieza a comprar el BCRA? Condiciones, señales y límites
Desde PPI señalaron que las compras de reservas no están garantizadas. El Banco Central dejó claro que solo se darán si los flujos de oferta lo permiten y si se recupera la demanda de dinero.
Los especialistas del bróker detallaron que el objetivo declarado es comprar el 5% del volumen operado para evitar presiones puntuales. Con volúmenes recientes, eso implicaría compras cercanas a USD 26 millones diarios.
Desde Ecolatina señalaron que, en el corto plazo, contener expectativas vía futuros y señales de intervención será clave. En ese marco, remarcaron que la señal pesa tanto como el monto.
Para la consultora, el desafío estructural pasa por generar más oferta real y financiera, de modo que el tipo de cambio pueda alejarse del techo de la banda sin intervenciones permanentes.
Oferta de dólares, agro y cuenta financiera: el verdadero cuello de botella
Sus analistas apuntaron que los datos de noviembre muestran una moderación en la demanda privada de dólares. Desde Ecolatina señalaron que el sector privado no financiero fue demandante neto por USD 453 millones, muy por debajo de octubre.
Los expertos explicaron que la cuenta corriente volvió a mostrar déficit, producto de la debilidad del saldo comercial tras la caída de la liquidación del agro luego de la eliminación temporaria de retenciones.
Desde Ecolatina destacaron el fuerte ingreso de divisas vía préstamos financieros, el mayor bajo la actual administración, reforzando el rol de la cuenta financiera como ancla de corto plazo.
Desde PPI, en tanto, remarcaron que la oferta sigue condicionada: la liquidación del agro fue baja y el sector continúa cancelando deuda comercial, lo que limita el ingreso de dólares.
Qué va a pasar con el dólar
Para Ecolatina, mantener las expectativas de devaluación a raya será el principal desafío del arranque del año. Históricamente, las compras del BCRA son más bajas en el primer trimestre, por lo que la señal será más importante que el volumen.
Sus analistas señalaron que compras claras y transparentes podrían ayudar a bajar el riesgo país y reforzar la credibilidad del esquema.
Por su parte, desde PPI indicaron que el diseño apunta a evitar saltos bruscos, con compras acotadas y condicionadas por los flujos.
En síntesis, el futuro inmediato del dólar dependerá de un equilibrio delicado entre oferta, expectativas y credibilidad. Si la cuenta financiera acompaña y la oferta mejora, el tipo de cambio podría aflojar. Si no, la tensión cambiaria seguirá siendo el termómetro diario del mercado.
