TN / Tras la inflación récord de abril y ante la presión K, el Gobierno evalúa otorgar una suma fija a los salarios

Mientras algunos sectores presionan en reclamo de un monto complementario que aminore el golpe al bolsillo para los trabajadores, las Pymes argumentan que no podrán hacer frente al mismo por la caída de las ventas.

Cada mes que pasa con una inflación creciente es un golpe duro para el poder adquisitivo de los sueldos, pero también esa suba va minimizando el efecto de los últimos aumentos en paritarias.

Los gremios que componen la CGT, en mayor o menor medida, tienen aceitado un mecanismo que les permite reabrir las discusiones salariales para implementar algún tipo de compensación por costo de vida.

Pero hay una buena parte de la población que está desprotegida de esos acuerdos. Ni que hablar de los trabajadores fuera del sistema, lo que comúnmente se denomina “en negro” y los monotributistas.

Por esa razón, desde el gobierno nacional se viene trabajando desde hace un tiempo en la posibilidad de otorgar una suma fija, algo que, en su momento, no contó con el respaldo de la CGT por entender que achataba las escalas.

En eso vienen trabajando el ministro de Economía Sergio Massa y su par de Trabajo, Kelly Olmos. Es cierto que Massa ha tenido un cambio de opinión sobre la suma fija, golpeado como está por los índices de la inflación. En otras palabras, se hizo receptivo de ese reclamo que partió del Instituto Patria, donde habita Cristina Kirchner y la visita muy seguido su hijo Máximo.

Precisamente Máximo Kirchner, pidió ayer la suma fija al cierre del congreso del PJ bonaerense, quizás conocedor de que el anuncio estaría al caer.

Hubo un mensaje hacia el gobierno,“la gente tiene urgencias”, y otro a la central obrera, con la que está enfrentado: “Lo que uno le pide con humildad a los compañeros de los sindicatos, a la CGT, es que nuestra gente necesita una mano ahora, ya”.

De todas formas, hay un problema adicional para otorgar una suma fija, además de los ajustes por paritarias. Hay sectores del empresariado, sobre todo PyMEs que ya han expresado, como en otras épocas, que estarían imposibilitados de dar esa suma fija por la caída de la producción y las ventas.

Frente a este panorama, existe otra presión sobre el gobierno y la ejercen los piqueteros y organizaciones sociales opositoras, pero también oficialistas.

El próximo jueves marcharán juntos Unidad Piquetera y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP). Y la destinataria de una buena parte de los reclamos será la ministra Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz.

La inflación tiene bajo presión a todo un país en un año electoral donde los políticos tienen su propia agenda de prioridades y enfrentamientos, de espalda a las necesidades de los argentinos.

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