Olé / San Lorenzo dejó pasar la chance de arrimarse a River

El Ciclón podía terminar el finde segundo, a tres puntos del líder, pero el flojo nivel y los fallos de Herrera le impidieron el triunfo ante Colón.

La escena del final, con los zagueros Rafa Pérez, Gattoni y Campi metidos en el área de Colón a la espera de un lateral fue un fiel reflejo del desorden y desesperación de San Lorenzo cuando entendió que se le estaba escapando la chance de terminar el fin de semana a solo dos puntos de diferencia con River. En realidad, el Ciclón perdió dos unidades frente a Colón como local en su carrera por alcanzar al líder, ya que si el equipo de Demichelis le gana a Defensa el partido suspendido este sábado (a los 25′ PT) le sacará una ventaja de ocho puntos. Además, el CASLA quedó en la tercera posición, superado por Talleres.

Los reclamos por las dos manos no sancionadas por Herrera en el área de Colón no pueden utilizarse como excusa porque el equipo tuvo un bajo nivel, pero es obvio que fueron jugadas que podrían haber cambiado el resultado. También, que la primera era mucho más cobrable que la segunda, ya que el defensor Rafael Delgado realizó un movimiento con su mano izquierda mientras caía al piso y desvió la pelota que intentaba llevarse Leguizamón sobre la línea de fondo. «Se cae», se leyó en los labios del árbitro mientras escuchaba la opinión del encargado del VAR, Leandro Rey Hilfer. Esa apreciación le alcanzó a Herrera para no ir a revisar la jugada en el monitor. La segunda en cambio, se produjo tras un cabezazo de Gattoni que rebotó en el brazo extendido de Garcés, ya en descenso y con movimientos naturales para equilibrar su cuerpo con los brazos.

Lo concreto es que el Ciclón volvió a dejar en evidencia que le falta nafta, jerarquía y un plantel de mayor recambio para pelear por el título con River. Porque en el primer tiempo apenas pateó una vez al arco (el Perrito Barrios desde afuera del área y a las manos de Chicco) y Batalla lo salvó en la segunda etapa con una tapada con todo el cuerpo en el área chica en un cabezazo de Garcés.

Los ingresos de Luján. Perruzzi y (principalmente) Leguizamón le sumaron movilidad y cierta voracidad a un ataque que dependía solo del cambio de ritmo y las gambetas de Barrios y a las proyecciones de Braida, que finalizó todas mal. De todos modos, a ese impulso del equipo le faltó continuidad, elaboración de juego y desequilibrio individual en los metros finales. Por eso, terminó apostando por la fórmula de tirar centros en búsqueda de algún frentazo efectivo. Lo consiguió en el último tramo y casi lo ganó con un cabezazo de Campi que alcanzó a manotear el arquero de Colón. Pero fue una producción demasiado light la del equipo del Gallego Insua. Le quedó demasiado Chicco el desafío de terminar el finde más cerquita de River en la punta.

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