Olé / El Pincha venció al Rojo y la cancha explotó

Estudiantes se impuso a Independiente con goles del Corcho Rodríguez y Zaid Romero. Los de Avellaneda llevan nueve partidos sin ganar por la Liga y la gente silbó a los jugadores.

Iban 35 minutos del segundo tiempo cuando la paciencia se terminó y toda la cancha explotó en un grito de bronca contra los jugadores. “¡A ver si se dan cuenta, que no juegan con nadie!”, fue el canto que retumbó con mucha fuerza en cada uno de los rincones del estadio. El resultado fue benévolo para un Independiente que mereció perder por una diferencia más amplia. Estudiantes, que venía entonado luego de ganarle a Oriente Petrolero (1-0) en su debut en la Sudamericana, lo pasó por arriba desde lo futbolístico, lo actitudinal y lo anímico. Y si no ganó por más goles fue porque le faltó contundencia a la hora de definir las situaciones de gol que generó.

El Pincha fue el dueño de la pelota, dominó el territorio, administró los tiempos y fabricó los espacios en el primer tiempo ante un Rojo que procuró achicar espacios hacia atrás. A pesar de que se refugió en campo propio, el local no defendió bien y los dirigidos por Eduardo Domínguez tuvieron varias situaciones de gol claras que no pudieron concretar por falta de eficacia. Rollheiser, Ascacibar en dos oportunidades y Boselli dispusieron de ocasiones para abrir la cuenta, pero fallaron a la hora de definir y perdonaron al conjunto de Avellaneda. El equipo del Moncho Monzón jugó muy replegado, en parte por iniciativa propia, pero también porque perdió el medio. Los extremos, Rambert y Barcia, tuvieron un flojo retroceso y tuvieron escasa colaboración con los volantes en la marca. Los carrileros de Estudiantes, Godoy y Mas, sacaron provecho de esa falencia y fueron incisivos cuando se proyectaron por las bandas.

En el complemento, Independiente intentó reaccionar con los cambios. El ingreso del juvenil Atencio en reemplazo de un tibio Kevin López le dio otra dinámica al medio. Sin embargo, el Rojo no logró trascender el terreno de las insinuaciones. El Pincha siempre fue el dominador de las acciones, pero cometió lo que en el fútbol es un pecado capital que suele pagarse caro: perdonó. Y lo hizo en reiteradas oportunidades. Cuando el estadio se incendiaba como consecuencia de la calentura del público, los de Avellaneda encontraron un empate que les cayó del cielo gracias a un insólito gol en contra de Zaid Romero, con la complicidad de Mariano Andújar. Sin embargo, la alegría duró menos que el ciclo de Leandro Stillitano, ya que apenas un minuto más tarde el propio Romero selló el segundo del visitante.

Independiente no encuentra el rumbo. La dirigencia busca cerrar la contratación del entrenador uruguayo Pablo Repetto, quien de aceptar el cargo deberá asumir en una situación crítica y oficiar como piloto de tormenta. El Rojo no gana por la Liga desde la primera fecha ante Talleres (1-0), lleva nueve partidos sin victorias, cosechó apenas dos puntos de 15 posibles en su estadio en lo que va del año y no da señales de vida. La gente imploró ganarle el clásico a Racing, aunque primero se medirán el miércoles con Central. ¿Podrá alguien resucitar a este Independiente?

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