o24 /Las medidas del gobierno aceleraron la inflación y dispararon el dólar

La medida que impacta en el sector importador es la generalización del pago del Impuesto PAIS de 25% para la compra de dólares destinados al pago de servicios en el exterior, excepto fletes, al que se le aplicará una alícuota del 7,5%. Suben los precios en casi todos los insumos y productos. Los alimentos en jaque.

Durante la gestión de Sergio Massa, la inflación alcanzó niveles históricos, al igual que el endeudamiento externo

Continuarán sin cambios los recitales que ya pagan el 30%. Entre otros rubros que quedarán exentos son salud, educación, combustibles, lubricantes, bienes vinculados a la generación de energía y bienes intermedios de la canasta alimentaria.

Esteban Marzorati, ex Director de Importaciones de la Nación, opinó sobre los anuncios: “El impacto que tiene es que es costo puro, es un impuesto, hay que ver los términos eventuales de una recuperación, hay que ver cómo se instrumenta, pero en principio la gran mayoría de los importadores lo va a trasladar a precio. Ese 7,5% o ese 25%, mayor o menor cuantía dependiendo de los márgenes y del tipo de rubro, y en definitiva todo este tipo de medidas lo que terminan haciendo es impactando en el consumidor final y en el precio de los bienes que consume”.

“Cuando hay una devaluación, siempre obviamente en términos reales, desalentás de algún modo las importaciones y tus exportaciones se vuelven más competitivas. Esa es una regla básica de la economía. Entonces, si vos avanzás con una devaluación, en términos de comercio exterior, vos estás tratando de resolver o de equilibrar ese asunto de la balanza comercial y la gran demanda de divisas que vos estás teniendo. La gran presión importadora que estás teniendo, es debido a que tenés un tipo de cambio muy barato”.

Algo que es importante aclarar es que no se grava la importación de bienes y servicios, sino la compra de billetes para hacer esa operación. Por ende, cualquier importador que tenga sus propios dólares podrá utilizarlos sin pagar el impuesto. Además, se aplica a todos los pagos que se quieran hacer a futuro independientemente de si la importación se haya efectuado o no se haya efectuado.

Un informe reciente de Ecolatina en relación a las nuevas medidas afirma que hay dos riesgos colaterales sobre el nuevo impuesto importador.

El primero, tiene que ver con mayores presiones inflacionarias. “Aplicar un impuesto a las importaciones (aumentar el costo de reposición) significa encarecer bienes e insumos utilizados en procesos productivos o consumos finales de la economía, lo que genera un traslado a los precios internos”. En segundo lugar, menciona a aquellos importadores que tomaron una cobertura en dólar futuro o con instrumentos dóllar linked, que ajustan bajo el dólar oficial (A3500).

“Para un importador que tenía un contrato a futuro -que le brinda una especie de “seguro” ante el caso de una devaluación-, la cobertura perdería efectividad ante el súbito encarecimiento de su actividad: su cobertura seguiría siendo por el dólar oficial de $270, pero a los efectos de continuar con su actividad comercial deberá comprar los dólares entre $290 (bienes) y $340 (servicios)”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.