Infobae / La mejor aliada de la Argentina en el FMI contra las cuerdas: hoy debatirán su posible renuncia y Europa aparece dividida sobre su continuidad

El Financial Times indicó que Francia la apoya, pero Alemania y Gran Bretaña dudan, a la espera de una posición oficial de Estados Unidos, que ya expresó sus dudas sobre su continuidad; el directorio discute su futuro este viernes

Europa aparece dividida en torno de la continuidad de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, cuyo futuro empezará a decidirse hoy. La Argentina estará muy atenta a este debate, a pocas horas del inicio de la asamblea anual del organismo.

La velocidad de una definición dependerá básicamante de dos cuestiones: la postura del Tesoro de EE.UU. que conduce Janet Yellen y la posibilidad de que Europa unifique posiciones en torno de una potencial reemplazante, ya que le corresponde tradicionalmente liderar el organismo multilateral.

“El tema no es tanto el futuro de Georgieva, sino si el futuro del FMI si ella sigue sin ser declarada inocente. Está cada vez más complicada y creo que perdió credibilidad con el staff; le va a costar mucho manejarlo”, dijo a Infobae un ex representante argentino en el Fondo.

Al respecto, el Financial Times indicó que “Francia tiene previsto dar su apoyo a Kristalina Georgieva cuando los 24 miembros del directorio del FMI se reúnan el viernes para evaluar si deben mantener a la directora gerente del fondo tras las acusaciones que cuestionan su ética en su anterior trabajo en el Banco Mundial”.

Sin embargo, Alemania y Gran Bretaña mantienen sus dudas y Estados Unidos aparece más cerca de forzar su salida.

En este sentido, el FT señaló que no está claro “si el apoyo de París ayudaría a convencer a otros países europeos para resolver una controversia que se ha cernido sobre el prestamista multilateral durante las últimas tres semanas y que amenaza con ensombrecer la reunión anual del FMI y el Banco Mundial en Washington DC que comienza el lunes”.

“Varios países de la UE y el Reino Unido estaban esperando cualquier indicación del gobierno de Biden sobre si Georgieva había perdido el apoyo de Estados Unidos, según personas con conocimiento de las discusiones en el directorio”.

“El hecho de que el consejo de administración se tomara cinco horas (el miércoles) y no diera una orientación clara demuestra lo divididos que están en este asunto”, señaló un antiguo funcionario del FMI.

“Para los asuntos relacionados con el director gerente, intentan llegar a un consenso lo más cercano posible. Estoy seguro de que quieren dejar esto atrás antes de la próxima semana, pero parece muy difícil”, agregó, en referencia a la mejor aliada que tiene el gobierno argentino en el FMI.

En tanto, Georgieva dijo en un comunicado el jueves que esperaba “una rápida resolución del asunto de forma que se preserven los puntos fuertes del FMI y el Banco Mundial como instituciones multilaterales fuertes que cumplen sus importantes misiones en estos tiempos de crisis sin precedentes”.

La economista búlgara fue acusada de manipular los datos a favor de China en la edición de 2018 del muy seguido informe anual Doing Business del Banco Mundial mientras era directora general del banco, cargo que dejó para ocupar el máximo puesto en el FMI en octubre de 2019.

Georgieva ha negado haber actuado mal y ha rechazado las acusaciones, una línea de defensa que reiteró ante el directorio el miércoles. La acusación aparece en un informe encargado por el consejo de administración del Banco Mundial al bufete de abogados WilmerHale, que se reunió con el consejo del FMI el lunes.

La junta del banco tomó la decisión de publicar el informe el 16 de septiembre, horas después de que el banco dijera que dejaría de publicar el informe Doing Business debido a las preocupaciones éticas sobre la conducta de antiguos funcionarios del directorio.

Además de París, “el ministro de Economía de Hungría también se ha pronunciado este mes a favor de Georgieva, afirmando que los ataques contra ella tienen un trasfondo político que no tiene cabida en las instituciones financieras internacionales”.

Por otra parte, el pasado fin de semana, “una agencia de relaciones públicas contratada por Georgieva emitió una declaración de apoyo de los ministros de finanzas de 16 países africanos”. Cuando se le preguntó sobre el asunto a finales de la semana pasada, Kristina Wogatzki, vocera del Ministerio de Finanzas alemán, dijo: “Actualmente se están llevando a cabo consultas en el FMI. Como saben, Georgieva es la actual directora del FMI y en esta posición tiene la oportunidad de hacer una declaración. Alemania no se adelantará a ello”.

El gobierno argentino no sentó una opinión oficial, aunque el ministro Martín Guzmán defendió los avances logrados con Georgieva días atrás.

Una cuestión clave que planea sobre las capitales de la UE es “la posición de Joe Biden y de la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, ya que Washington tiene la mayor influencia dentro del FMI, dado que Estados Unidos tiene el 16,5% de los derechos de voto en el Fondo”.

“Hasta que los estadounidenses no se pronuncien, hay mucha gente sentada al costado”, dijo una fuente familiarizada con las discusiones.

Horas atrás, un vocero del Departamento del Tesoro se negó a decir si EE.UU. apoyaba el liderazgo de Georgieva en el FMI después de las reuniones de la junta directiva de esta semana, al señalar que el Tesoro había presionado para que se hiciera un “recuento completo y justo de todos los hechos”.

Al parecer, el objetivo del FMI es resolver el asunto a nivel de la junta directiva antes de las reuniones anuales del fondo la próxima semana, indicó una fuente cercana al Fondo. Sin embargo, un antiguo funcionario del FMI dijo que podría ser un objetivo difícil de cumplir.

Al respecto, la salida de Georgieva generaría un dolor de cabeza político en Europa, que siempre ha reclamado el puesto, mientras que Washington nombra tradicionalmente al jefe del Banco Mundial. Si permaneciera, la credibilidad del Fondo se verá “muy mermada”, advirtió Anne Krueger, ex primera subdirectora gerente del FMI, quien fue muy dura con la Argentina tras la salida de la convertibilidad.

Mientras tanto, el ministro Martín Guzmán prepara sus valijas para partir el domingo a Washington, donde planeaba reunirse con Georgieva y el staff que lideran Julie Kozack y Luis Cubeddu, para negociar un nuevo acuerdo que le permita al país refinanciar a 10 años su deuda de USD 45.000 millones, una misión que no será fácil ni por las exigencias que implica, ni por su debilidad relativa, que se suma al incierto futuro de la número uno del Fondo. Con o sin Georgieva, el FMI le pedirá al Gobierno un plan económico consistente y que pueda implementarse, como lo expresó el Tesoro de EE.UU. y el staff, lo que implica un desafío adicional dados los amplios desacuerdos que existen dentro de la coalición de gobierno sobre el rumbo económico posterior a las elecciones de noviembre.

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