Cronista / El desempleo cayó al 6,3% pero hay letra chica: qué tipo de trabajos crecieron y cuáles disminuyeron

Large group of unrecognizable business people waiting for a job interview. Focus is on man with blue clipboard.

Siete décimas menos que el 7% registrado en similar período de 2021, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El índice de desocupación bajó al 6,3% al término del 2022, siete décimas menos que el 7% registrado en similar período de 2021, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Respecto al tercer trimestre del año pasado, cuando el nivel de desempleo fue de 7,1%, el período octubre-noviembre-diciembre de 2022 también marcó una disminución de ocho décimas de punto.

Por su parte, la subocupación demandante, que comprende a las personas que trabajan hasta 35 horas semanales y quiere sumar más horas, alcanzó en el último trimestre del año pasado el 7,1%, por debajo del 8,6% de igual período del 2021

En tanto, subocupación no demandante, se ubicó en 3,8%, frente al 3,5% del cuatro trimestres del año anterior.

Todas estas variaciones se produjeron en un año en que el Producto Bruto Interno creció 5,2 % y la inflación fue del 94,8%, según datos oficiales.

La mejora en el empleo cohexiste con una tasa de actividad que se mantuvo estable en el 47,6%, en relación al tercer trimestre de 2022, pero que subió 0,7 puntos porcentuales respecto del cuarto trimestre de 2021.  La TA mide la población económicamente activa (PEA) sobre el total de la población.

Por su parte, la tasa de empleo (TE) -que mide la proporción de personas ocupadas con relación a la población total, tuvo poca variación respecto del tercer trimestre de 2022: quedó en 44,6% contra 44,2 del período anterior. Pero en relación a un año atrás  aumentó 1 pp.

En el 4° trimestre 2022, Cuyo fue la región de mayor tasa de empleo (46,5%); y Gran Buenos Aires, la de mayor desocupación (7%). Ambas compartieron el primer lugar en la tasa de actividad (48,3%)

La tasa de desocupación fue superior en mujeres (6,7%) que en varones (6%) durante el 4° trimestre 2022, y afectó más a las y los jóvenes.

La consultora de Recursos Humanos GhidiniRodil caracterizó los datos de este informe en forma contundente: «Crece el trabajo informal, disminuye la calidad del empleo y los salarios perderán por 6to año consecutivo».

Así tituló un informe, en el que señala: «Teniendo en cuenta que cuando se mira esta cifra, se está mirando una foto parcial del mercado del trabajo argentino, podemos decir que más que mirar la cantidad habría que mirar la calidad del trabajo. Esta calidad se ha ido deteriorando en 3 tres cuestiones: la primera es el tipo de trabajo que ha crecido, que es el empleo público y los monotributistascayendo el empleo privado y el autónomo. La segunda es la pérdida del salario real, siendo el 2022 el quinto año consecutivo en la pérdida de valor y probablemente en 2023 también siga perdiendo. O sea que en promedio el salario del mercado laboral va a perder contra la inflación 6 años. Y la tercera es que los jóvenes de 14 a 29 años siguen teniendo una tasa de desocupación que es el doble que el mercado general».

«De esta manera, si bien los datos de desocupación del INDEC a nivel cuantitativo se mantienen estables, a nivel cualitativo estamos retrocediendo y hundiéndonos».

Sin embargo, un trabajo de la consultora LCG advierte que, de los datos del informe del INDEC,  «podría decirse que el empleo creado es de calidad, ya que la informalidad entre los asalariados se reduce, lo mismo que la subocupación demandante (menos de 35 hs semanales). Pero hay que tener en cuenta que los monotributistas o los independientes informales (proxy de empleos de baja calidad) no son estrictamente relevados por estas estadísticas». 

Para 2023, LCG espera que que la oferta laboral siga estando en máximos «a partir de la necesidad de los hogares de complementar ingresos dada la caída sostenida del poder adquisitivo». 

«Por otro lado, el escenario de continuidad con administración de las restricciones atenta directamente contra la inversión y la actividad y por ende contra la creación genuina de empleo. En este contexto, no esperamos grandes cambios, salvo el crecimiento vegetativo, sin el acompañamiento de una creación de empleo paralela, lo que impondrá una suba de la tasa de desempleo, que estimamos volverá a ubicarse en torno al 8%», sostiene. 

 GhidiniRodil, por su parte, que «en 2023 en el mercado del trabajo, como en otros aspectos de la economía como la inflación y la actividad económica, ya se empieza a sentir la desaceleración de la economía, donde la demanda genuina por empleos privados de calidad se reducen solamente a un pequeño grupo de sectores, donde las compañías están mucho más prudentes, fundamentalmente por la incertidumbre económica local, producto de que la economía está atada a la política».

«Esperamos un 2023 con demanda laboral frenada, incluso menor que en 2022, a tono con la incertidumbre general».

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